Bienvenido a
alberka
Apunto el correo que acabo de recibir, para que esté la información a nuestro alcance. Hola, queríamos enseñarte la exposición virtual ellibroysuslecturas.azul . Este es un esfuerzo auspiciado por ...
Etiquetada: librodeartista
Iniciada por Labrysmoom. Última respuesta de Jaume Gatell 16 Nov.
pues mira. En el oficio de pintor no solamente se pinta. Si quieres vivir de eso tendrás que convertirte en comercial y relaciones públicas de tu pintura. En mi opinión eso implica un desgaste que ...
Iniciada por ART ALBERKA GALERY. Última respuesta de César Vallejos 2 Jul.
Dentro del complejo mundo del mercado del arte, el segmento que marcan las compra y venta de antigüedades es sin dudas uno de los más interesantes y controversiales, ya que muchas veces se encuentr...
Etiquetada: Antigüedades, de, venta, y, compra
Iniciada por Antiguedades 2 Jun.
EL ARTE DE VIVIR DEL ARTE, INTENTA PROMOCIONAR EL ARTE EN TODAS SUS RAMAS, SIN NINGUN ANIMO DE LUCRO, CUALQUIER ARTICULO, FOTO, O VIDEO SON PROPIEDAD DE SUS AUTORES.
Creada por ART ALBERKA GALERY Sep 9, 2008 at 7:40pm. Actualizada la última vez por ART ALBERKA GALERY 9 Sep 2008.
Welcome to Notes.
Creada por ART ALBERKA GALERY Ago 31, 2008 at 1:24am. Actualizada la última vez por ART ALBERKA GALERY 30 Ago 2008.
© 2009 Creado por ART ALBERKA GALERY en Ning. Crear tu propia red social
Emblemas | Reportar un problema | Privacidad | Términos de servicio
Comentario (2 comentarios)
Necesitas ser un miembro de alberka para añadir comentarios!
Participa en esta red social
dotado de corazón singular y sueños funestos,
precipitadamente pálido, marchito en la frente
y con luto de viudo furioso por cada día de vida,
ay, para cada agua invisible que bebo soñolientamente
y de todo sonido que acojo temblando,
tengo la misma sed ausente y la misma fiebre fría
un oído que nace, una angustia indirecta,
como si llegaran ladrones o fantasmas,
y en una cáscara de extensión fija y profunda,
como un camarero humillado, como una campana un poco
ronca,
como un espejo viejo, como un olor de casa sola
en la que los huéspedes entran de noche perdidamente ebrios,
y hay un olor de ropa tirada al suelo, y una ausencia de flores
-posiblemente de otro modo aún menos melancólico-,
pero, la verdad, de pronto, el viento que azota mi pecho,
las noches de substancia infinita caídas en mi dormitorio,
el ruido de un día que arde con sacrificio
me piden lo profético que hay en mí, con melancolía
y un golpe de objetos que llaman sin ser respondidos
hay, y un movimiento sin tregua, y un nombre confus